miércoles, 31 de octubre de 2012

Nuestra vida 2.0


¿Será que la famosa frase de Sócrates..."Una vida no examinada no merece ser vivida", está cambiando a "Una vida no publicada no merece ser vivida"?


Por Cristine Andía. El placer mediático y la necesidad de exponer frente al mundo cibernético nuestras emociones es increíble. Ahora parece necesario decirle al mundo (que nos sigue a través de una pantalla plana del ordenador de sus casas, desde sus celulares o desde sus ipod’s) si estamos tristes, si somos dichosamente felices, que lugares hemos visitado, a donde hemos viajado, que está pasando en nuestras vidas: lo bueno, lo malo, lo feo y lo bonito.
¿Por qué hemos sucumbido todos a esta falta de privacidad y a esta constante exposición de nuestras emociones? ¿Porqué a veces hay tanta diferencia entre quienes somos cotidianamente y la persona que somos a través de un blog o de un perfil del FacebookTwitterGoogle+Pinterest, entre otras?
Pues hoy mis preguntas, mis respuestas y mis teorías son que la tecnología nos ha absorbido tanto que al hacerse necesaria y casi indispensable, la usamos también para acortar distancias. Muchos consideran que el uso excesivo de la tecnología (smartphones, internet, tablet’s)  nos ha hecho tan fríos como frívolos. Ya no se confrontan las emociones cara a cara, se nos sigue a través de un perfil en alguna red social, es decir, se ama, se odia, se socializa digitalmente y se dejan las relaciones en stand by como si estuvieras ahorrando energía en el ordenador.

2 comentarios:

  1. Este articulo y lo que da para pensar es bien pero bien salado...

    Lo único que puedo decir a esto es el peligro del anonimato que cuestiona y afecta la privacidad, escudarse en un bit para pegar sin mirar y lastimar sabiendo el efecto logrado.

    Ni que hablar del uso y abuso, del descontrol... pero vende... esto vende y lo que vende mueve y hace girar esta tierra...

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  2. Sí, por un lado están todas las ventajas en cuanto a la comunicación, acceso a la información, reencuentro con personas que hace mucho que no vemos (como los reencuentros de ex alumnos de escuelas y liceos), tomar cursos a distancia, trabajar y estudiar con grupos en diferentes tiempos y espacios.

    Pero, por otro lado estos mismos datos volcados en la red, son utilizados para fines dañinos.

    A medida que cambian los comportamientos, comienzan a aparecer cursos sobre los peligros de la Web, se comienza a legislar para este nuevo entorno, se forman especialistas para tratar los delitos informáticos, etc.

    Muy bueno tu punto de vista!

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